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COSMETICOS ELEGI PRODUCTOS QUE NO SON TESTEADOS POR ANIMALES. TRABAJO PARA UNA MARCA A NIVEL MUNDIAL DE 1º CALIDAD QUE NO EXPERIMENTA CON ANIMALES. TOMA CONCIENCIA. ESCRIBIME
anitahumanidades@hotmail.com.arCada año se lanzan al mercado nuevas fórmulas de productos para el aseo personal, cosméticos y limpieza, pero antes de llegar a las estanterías de supermercados y perfumerías, donde los compramos, han pasado por una serie de pruebas innecesarias, dejando atrás millones de animales mutilados, quemados, gaseados y sacrificados. Resaltemos pues que estos tests son innecesarios y que existen numerosos laboratorios que utilizan métodos de investigación y pruebas de seguridad sin animales. Pero a pesar de ello, aún hay quien argumenta el uso de animales para garantizar la seguridad del consumidor, o para cubrirse las espaldas en caso de denuncia.¿Qué tipos de test se realizan con animales?Anualmente, son millones los animales sometidos, con vida, a todo tipo de pruebas para productos cosméticos, de higiene personal y de limpieza. Se obliga a conejos, cobayas, ratas y ratones, a ingerir sustancias diversas, o se les aplican compuestos potencialmente irritantes o corrosivos en la piel y en los ojos para ver qué pasa. Tras el tormento, son sacrificados o reutilizados. Los procesos que siguen en muchos de los experimentos incluyen algunas de las siguientes prácticas: meten a un animal en una jaula, le rocían la piel y los ojos con productos abrasivos (detergentes, cosméticos) para probar su inocuidad sobre los humanos. O abren el cráneo e insertan electrodos para estudiar sus respuestas. Provocan tumores en su cuerpo para comprobar si luego son capaces de hacerlos desaparecer. Les manipulan genéticamente para que sus crías nazcan con las deformidades que a los experimentadores les convengan.A pesar de que el número de animales usados para este tipo de pruebas ha disminuido respecto a años anteriores, se siguen repitiendo los mismos tests obsoletos, en el mismo tipo de animales, año tras año, a pesar de que los resultados que se obtienen no se utilizan para salvaguardar la salud humana sino para determinar supuestos niveles de toxicidad de manera poco precisa y no extrapolable. Además, existen métodos alternativos al uso de animales, incluso más rentables económicamente. Existen distintas pruebas, algunas de ellas particularmente crueles y dolorosas que, año tras año, se vienen repitiendo de forma innecesaria e inmisericorde. De entre ellas, podemos destacar, por su especial dureza y repetición, la Dosis Letal 50 (DL50) y el Test de Draize.La DOSIS LETAL 50 (DL50)La prueba DL50 se desarrolló en 1927 para medir la toxicidad aguda de ciertos compuestos en animales vivos. Consiste en la administración forzada mediante ingesta, inhalación o vías parenterales, de distintas cantidades de una sustancia, lo que conlleva dolorosas y agonizantes consecuencias para los animales (dolor, convulsiones, diarrea, hemorragias nasales y bucales, vómitos, muerte). El test se detiene cuando muere el 50% de la población de los animales (lo que suele suceder al cabo de unos días), y el 50% que sobrevive es sacrificado para determinar diferentes parámetros de órganos y tejidos. Para cada test son necesarios unos 200 animales. En teoría, el test DL50 proporciona información sobre la cantidad de sustancia necesaria para tener efectos no deseados en los humanos. Sorprendentemente, incluso los mismos científicos que la diseñaron cuestionan su fiabilidad, y sin embargo se sigue realizando.Los resultados obtenidos de este test varían significativamente debido a diferentes variables, tales como la especie animal, la cepa, la edad, el peso, el sexo, el estado de salud, la dieta, si el animal ha pasado una fase de ayuno antes del test, el método de administración, la temperatura del lugar donde están alojados los animales de laboratorio, el tipo de jaula, etc. Cabe destacar que el DL50 mide la dosis mortal, pero no otros efectos secundarios graves pero no letales, ni efectos indeseados que necesitan ser verbalizados (que el paciente lo diga) como cefalea (dolor de cabeza), parestesias (sensación de hormigueo), sensación de náuseas, episodios de vértigo, etc.
El Gobierno de Gran Bretaña ya no concede más licencias para la determinación de la dosis letal media aguda por el procedimiento clásico (Directriz OECD 401), ya que existen otras alternativas in vivo aceptadas, como el procedimiento de la dosis fija, el método de la clase de toxicidad aguda, y el arriba y abajo (OECD 420, 423 y 425 respectivamente). La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) tampoco admitirá el empleo del procedimiento clásico, por lo que se supone que la eliminara como directriz.El Test DraizeEl test Draize fue creado hace más de 45 años por John H. Draize, un toxicólogo que trabajaba para la Food and Drug Administration (FDA) de EE.UU. Se utiliza para medir la irritación mediante la observación de los daños que causa una sustancia en los ojos y la piel de los animales. Se suelen utilizar conejos albinos por distintas razones: son baratos, fáciles de obtener, tranquilos y no agresivos, fáciles de manipular por el personal del laboratorio, y tienen ojos grandes con lo que facilita la aplicación y observación de los efectos de la sustancia. En el test Draize de irritación ocular se aplican soluciones de productos directamente en los ojos de animales conscientes, generalmente sin administración de analgésicos. Durante los siete días que suele durar la prueba, los animales sufren un extremo dolor, úlceras y hemorragias, por lo que se los inmoviliza para evitar que satisfagan su instinto de rascarse y lavarse. Para tal fin, también se suelen mantener los ojos abiertos con clips. A menudo, los animales acaban ciegos... cegados por nuestra vanidad. Al final del test, se sacrifica a los animales para evaluar los efectos internos de las sustancias que se han testado.En el test Draize de irritación cutánea, se inmoviliza al animal y se aplica la sustancia en la piel afeitada y raída (para lo que se aplica cinta adhesiva sobre el cuerpo del animal y se retira rápidamente varias veces hasta que se desprenden varias capas de piel). Las sustancias se mezclan con un compuesto para exagerar la reacción y se aplican sobre la piel o bien se inyectan por vía subcutánea, generalmente en conejos o cobayas. El test muestra si la sustancia penetra la piel y causa una reacción alérgica. Es frecuente que se utilicen dosis demasiado elevadas de la sustancia, con lo que se sobreestima la sensibilización. Estos test a veces no son capaces de detectar las sustancias potencialmente tóxicas ya que puede haber hasta cinco veces de diferencia en la capacidad de absorción de la piel de otros animales y la de los humanos.Entre los métodos que no utilizan animales y que se consideran como alternativos a éste, destacamos: cultivos de células (obtenidas de cadáveres, biopsias y cirugía plástica), Corrositex, Episkin, SKIN2, MATREX, The Fluorescein Leakage Test.El test Draize ha sido muy criticado no sólo por las asociaciones de protección animal, sino por miembros de la comunidad científica. A parte de la crueldad implícita de la prueba, los resultados resultan muy poco relevantes para predecir los efectos en la salud y la seguridad humanas. Las diferencias anatómicas establecen ya un importante escollo en la extrapolación, a lo que se une las diferencias en la fisiología de ambas especies. Además, no debe olvidarse que la valoración del test se hace según el observador, añadiendo un importante sesgo: lo que para un observador puede ser una ligera reacción, para otro puede ser una reacción severa, con lo que el test pierde en validez y fiabilidad (características esenciales en cualquier prueba científica). Se estima que su capacidad predictiva en humanos es menor del 50%.
Existen más de 60 alternativas efectivas, pero el proceso de validación es extremadamente lento. Cabe destacar el test HET-CAM (aprobado en Alemania), el EYETEX (solución de proteína de judía vegetal) y el BCOP (aprobado en Bélgica).¿Qué se pretende estudiar con los tests con animales?Irritación ocular y cutánea; Sensibilidad cutánea, alergia; Toxicidad; Mutagenicidad (alteraciones genéticas); Teratogenicidad (alteraciones en el desarrollo); Carcinogenicidad (potencialidad de causar cáncer); Alteraciones genéticas embrionarias o fetales; Farmacocinética (absorción, metabolización, distribución y excreción de una sustancia).Número de animales utilizados en pruebas para Productos de Limpieza y para el
Hogar
Cada año, sólo en el Reino Unido, se prueban hasta 2.000 productos químicos para el hogar en ratones, ratas, cobayas, conejos, cerdos, peces y aves. En años anteriores también se utilizaban perros. En el año 2000, los tests de toxicidad para productos del hogar en el Reino Unido se incrementaron en un 264%. Existen muy pocas estadísticas de la mayoría de países de la UE, aunque se sabe que en 1990, Francia realizó 21.230 tests de este tipo y España llevó a cabo 15.641 en 1991.
El rango de “productos para el hogar” es muy extenso: lejía, lavavajillas, papel higiénico, detergente para lavadoras, suavizante, limpiahornos, limpiacristales, limpiasuelos, quitamanchas, cera para muebles, ambientadores, etc. Los fabricantes más importantes son Unilever, Procter & Gamble, Colgate-Palmolive, Reckitt & Coleman y S.C Johnson, todos ellos realizan o encargan test en animales en algún punto de la producción. Se estima que el número de animales utilizados en los tests para cosméticos en la UE oscila entre 35.000 y 40.000, aunque debemos tener en cuenta que la mayoría de tests se realizan en EEUU y Japón. A pesar de que existen obligaciones legales de realizar estadísticas oficiales del número de animales utilizados, según los artículos 13 y 26 de la Directiva 86/609/EEC, la recogida de datos es incompleta y poco detallada en general. En lo que se refiere al consumidor, una encuesta de la BUAV y la RSPCA en toda Europa, un 90.5% de los encuestados pedían que los cosméticos fueran etiquetados indicando si habían sido testados en animales o no, para optar o no a su adquisición teniendo en cuenta esa información como imprescindible, y son muchas las marcas que no testan que lo hacen constar en sus etiquetados.Podemos ejercer presión como consumidores. Quizá algunos laboratorios prefieran los intereses económicos a las implicaciones éticas, pero se pueden modificar sus políticas mediante boicots y campañas de protesta. Cada estación dispara la venta de productos (en verano: protectores, bronceadores y after-sun...), y algunos de ellos han causado sufrimiento y muerte innecesarios en animales (por ejemplo, los cosméticos de conocidas marcas que contienen Mexoryl SX). Cada vez que vamos al supermercado, podemos ayudar a los animales.TOMA CONCIENCIA SALVA LA VIDA DE UN ANIMAL POR BAJO COSTO, Y TE VERAS MEJOR QUE NUNCA. IMPORTA LA BELLEZA DEL ALMA.